APROVECHE LA ENSEÑANZA

No es el compañero dócil quien exige su comprensión fraterna en forma inmediata. Es aquél que todavía lucha por dominar la ferocidad de la ira dentro de su propio pecho. No es el hermano con clara comprensión de las enseñanzas evangélicas quien reclama su atención solícita. Es aquél que aún no logró eliminar la víbora…