APROVECHE LA ENSEÑANZA

en
  • No es el compañero dócil quien exige su comprensión fraterna en forma inmediata. Es aquél que todavía lucha por dominar la ferocidad de la ira dentro de su propio pecho.
  • No es el hermano con clara comprensión de las enseñanzas evangélicas quien reclama su atención solícita. Es aquél que aún no logró eliminar la víbora de la malicia en lo recóndito de su corazón.
  • No es el amigo que marcha en paz por la senda del bien quien solicita su cuidado constante. Es aquél que se perdió en el matorral de la discordia y de la incomprensión, sin fuerzas para retomar el camino recto.
  • No es la criatura que cumple su trabajo con normalidad la que precisa de socorro urgente. Es aquella que no tuvo suficientes recursos para vencer las circunstancias compulsivas de la experiencia terrena, precipitándose en la zona tenebrosa del desequilibrio.
  • Es muy probable que, por ahora, no sea indispensable su cooperación en el paraíso. Pero es indiscutible, sin embargo, la realidad de que, en el momento actual, su lugar de servir y aprender, ayudar y amar está en la misma Tierra.

 

“Agenda Cristiana”

(F.C.Xavier – Por el Espíritu de André Luiz)

Deja un comentario